En el desarrollo de su impostura Carlos Castaneda tomó muchas cosas prestadas, com lo hace Alejandro Jodorowski, años después por la misma senda, aunque el autor de El topo, ya en aquel tiempo sabía lo que se traía entre manos. Su camino lo sigue esa película de culto denominada Blueberry, con guión de Moebius, que nos lleva al interior del desierto y de nuestro propio desierto, habitado por quién sabe qué. Cada uno es habitado por lo que come...De todas formas Carlos pone en boca de Don Juan ideas precisas y preciosas. Una de ellas es la idea de una conduta impecable: la humildad del guerrero no es la humildad del mendigo. El actor es impecable, como lo es el pedagogo, o debe serlo si quiere llegar a ser aquello que anhela. ¿Qué anhela?
El nagual sólo es acción, en efecto.
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